A Este Niño Lo Obligaron A Hacer Algo Que No Le Gustaba…

2 julio, 2016 | Historias

Los sueños son para vivirlos y hacerlos realidad, y todos tenemos sueños diferentes. No importa qué piensen los demás o lo que nos digan, los sueños no se encasillan por clase social, género ni edad.

El deseo incontenible de lograr algo es lo que nos motiva y nos ayuda a caminar hacia delante, en dirección a ese objetivo que brilla tan tentador a lo lejos. Combatimos todo tipo de obstáculo que se nos cruce en el camino y hasta lidiamos una y otra vez con los mismos comentarios y preguntas de la gente.

El sueño que llevamos dentro, que nos obsesiona, es nuestro motor. Quien no tiene sueño, no está vivo, no puede disfrutar de los placeres de la vida, de la compañía social, porque no tiene nada por qué vivir.

Un niño que quiere bailar no es el blanco perfecto para el bullying, es un niño feliz, con confianza en sí mismo y que está haciendo lo que más ama. Si se obliga a este niño hacer otra cosa, como el judo, solo conseguirás que se esfuerce por la necesidad de una cuota de orgullo paterno, pero un deporte violento y con habilidades físicas para defenderse no le da la misma confianza que la que aporta poder cumplir con el sueño que motiva sus días.

Comentarios